El 20% de las empresas más innovadoras del mundo crecerán un 62% en los próximos cinco años, mientras que el 20% de las menos innovadoras no superará el 20,7%. Este galimatías de porcentajes es una de las conclusiones de la Encuesta Mundial de Innovación 2013, elaborada por PwC y quiere decir que crecimiento e innovación caminan de la mano.

Aunque en España vamos con retraso, la idea está calando. De momento, no hay político, ni empresario, ni gestor que no cite la palabra innovación en su discurso. Ríos de tinta y de bits se vierten diariamente en periódicos y blogs. Y ahora que la crisis asuela cuentas de resultados y balances empresariales, por no decir las arcas públicas, todos miran hacia esa voz como si fuera una varita mágica que solucionara los problemas de la economía española. Y contribuiría a hacerlo, de eso estamos seguros, aunque no por arte de magia, sino porque es una de las mayores aliadas de la competitividad de las empresas y, aunque aún no se entienda así en España, una herramienta que debiera ser de cabecera para ellas. Vamos muy tarde en esto y es preciso acelerar el ritmo.

Por este motivo en Repensadores nos alegramos tanto cuando leemos noticias o informaciones sobre empresas innovadoras y creativas españolas –y tratamos de compartirlas con nuestra comunidad en Twitter-. Hace unos días, encontramos, en la versión digital de El País, la historia de Flightech Systems, la primera empresa española que ha fabricado un drone, avión no tripulado, para vigilar y monitorizar emergencias y catástrofes.

O las declaraciones de Jon Angulo, director gerente en Hidro Rubber Ibérica, que ha recibido el Premio a la Innovación que concede la Cámara de Comercio e Industria de Navarra. En una entrevista concedida con motivo de la distinción, Angulo resumió su estrategia: Centramos la innovación en humanizar la empresa“.

Si uno busca en internet, encontrará cientos de decálogos sobre empresas innovadoras. No nos gustan mucho estas listas, pero sí pensamos que existen unos rasgos que definen a las empresas innovadoras y que hemos comprobado en nuestra experiencia como consultores y facilitadores. Nuestro CEO, Juan Pastor Bustamante, en su libro Creatividad e innovación. Factores clave para la gestión e internacionalización, cita nueve ejemplos concretos. Todos ellos tienen características en común que, aunque no lleguen a ser una check list exhaustiva, pueden ayudar a las empresas novatas en innovación a seguir sus pasos.

  • Sensibilidad a los mercados y a las nuevas tendencias, conciencia de las oportunidades y amenazas mundiales. Es decir, son empresas que se alejan del commodity, potenciando de una u otra forma el producto, la marca, el diseño, la calidad, el servicio y la fiabilidad. Flightech Systems la tiene sin duda, con un producto que hasta Jeff Bezos piensa emplear en la cadena de distribución de Amazon.
  • Conjugar tradición y experiencia con innovación. Hermeneus encaja con esta filosofía a la perfección. Sus fundadores son Álvaro Barrios y Eduardo Elorriaga, que han creado una comunidad online –o mercado virtual- donde productores (ganaderos, agricultores, obradores, pastores), cooperativas del sector agroalimentario y tiendas ofrecen sus productos a los consumidores. “La forma más sencilla de entender qué es Hermeneus es pensar en el mercado del pueblo de toda la vida. Ese mercado donde los productores exponen los productos que ellos mismos cultivan o producen y donde los consumidores acuden para encontrar las mejores ofertas, productos frescos y de calidad, que saben que no se encuentran en otros sitios”, explican en su blog. Eso sí, virtual.
  • La excelencia en la tecnología que domina y la capacidad para comercializarla en un nicho de mercado determinado. SensingTex ofrece, desde Barcelona y con proyección a los mercados de todo el mundo, soluciones tecnológicas innovadoras relacionadas con los textiles inteligentes, como sensores de presión, teclados textiles o tejidos lumínicos, y se dirige en la actualidad a nichos de mercado como salud, deporte, interiorismo o protección y prevención de riesgos.
  • La inquietud por innovar e internacionalizarse surge en el emprendedor. Aunque suene natural, esta idea contradice a la corriente teórica de Uppsala, que entiende este proceso como algo gradual y secuencial, muy dependiente de la experiencia y la acumulación de conocimiento adquiridas a través de la entrada sucesiva en mercados extranjeros. Los casos de Confirmsign y Unkasoft rebaten la teoría y estos ejemplos y otros similares están obligando a revisar estos supuestos. La creciente globalización, en la que predominan una mayor liberalización de los mercados y unos ciclos de vida más vertiginosos –y breves– de productos, está originando cambios, y nos encontramos con un número creciente de empresas que facturan en el exterior en los tres o cuatro años iniciales de existencia. Confirmsign, una empresa de servicios de certificación y registro documental en soporte digital instalada en Oleiros (La Coruña), se había lanzado al mercado exterior en su segundo año de vida. Unkasoft, una startup dedicada al advergaming, también estaba vendiendo en Europa y Latinoamérica en su segundo año de existencia.
  • Participación de los usuarios en el proceso de innovación. La marca Orbea, que vende bicicletas de alta gama en 60 mercados y está entre las diez empresas más importantes de su sector en el mundo, la aplica con buenos resultados. Orbea Dude fue un concurso para diseñar un nuevo modelo de bicicleta en el que participaron diseñadores, ciclistas y amantes de las bicicletas en general. Con el proyecto CoCreaOrbea han pretendido mejorar la experiencia de elección de una bici mediante un proceso de co-diseño en el que participan de forma activa todas las personas involucradas e interesadas: usuarios, clientes, proveedores, equipo de desarrollo, aficionados.
  • La importancia de los recursos humanos. En las empresas altamente innovadoras se esfuerzan bastante en inculcar que la innovación es trabajo de todos, y no de un único departamento. Una empresa es innovadora porque es un ecosistema preparado y orientado a la constante generación de ideas que buscan la diferenciación, la originalidad y la creación de valor. En este entorno existen canales para pedir ideas internamente a los miembros de la organización o externamente a clientes, proveedores, expertos. Es muy recomendable surfear en el blog del gerente de Hidro Rubber Iberica, donde ha ido desgranando algunas de las iniciativas que ha puesto en marcha.
  • Networking y colaboraciones con universidades y centros de investigación. La distancia entre universidad y empresa en España se parece peligrosamente a un abismo. Ni una ni otra están acostumbradas a aliarse para crear en común nuevas fortalezas que les otorguen ventajas competitivas. Pero hay casos. En la publicación “Misión imposible” (título con ironía), se mencionan varios, entre ellos la colaboración entre la empresa Arotz, interesada en buscar solución a algunos problemas que afectaban a su producción de trufas, y la Universidad Católica de Ávila, cuyos investigadores dieron con una fórmula para controlar plagas. Ese abismo que las separa es aún más grande en el caso del arte y la empresa, y sin embargo en Conexiones Improbables han conseguido salvar la gigantesca distancia para crear resultados sorprendentes. Una iniciativa que fomenta la hibridación entre diferentes disciplinas para la innovación, que introduce las artes y la cultura en procesos estratégicos y de innovación, en la que han participado ya unas 55 empresas/organizaciones y 50 artistas y pensadores.
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