Desde fuera, los esforzados emprendedores pueden pensar que los intraemprendedores lo tienen todo hecho: capital fácil, infraestructura a su disposición (mesas, sillas, conexión a internet, ayudantes o líneas de crédito), fuerza de ventas y una marca que les ampara y protege. Pero los intraemprendedores no lo tienen mejor que los emprendedores. La realidad es que probablemente su camino sea más complicado, porque tendrán que luchar contra una cultura corporativa arraigada, endogámica, y puede que hasta inepta.

Pero entender exactamente qué representa el intraemprendizaje puede ser un buen punto de partida para estimular la innovación en empresas y organizaciones. Conocer el concepto, sus retos y sus herramientas puede ser un primer paso para capacitar equipos de intraemprendedores dentro de las propias compañías, ya que alimentar el intraemprendizaje es clave para hacerlas más competivivas.

Vayamos al grano. El intrapreneur o intraemprendedor es el empleado emprendedor, una figura que debería proliferar en toda empresa del siglo XXI y que, sin embargo, pasa desapercibida en España. Así como diariamente estamos recibiendo información sobre emprendimiento y emprendedores a través de todos los canales de comunicación imaginables, y tenemos claro a estas alturas qué es un emprendedor y cuál es su ADN, el intraemprenderdor sigue en la sombra. Al menos en cuanto a la difusión de su figura. Cierto es que suena a nuevo –hace poco un miembro de nuestro equipo se vio en la tesitura de explicarle a una vicerrectora universitaria el significado de la palabra- pero no lo es tanto: fue acuñado por el matrimonio formado por Gifford y Elizabeth Pinchot, quienes lo popularizaron hace 20 años en su libro “Intrapreneuring: why you don’t have to leave the corporation to become an entrepreneur”.

El emprendimiento corporativo o intraemprendimiento es una actividad emprendedora llevada a cabo dentro de las organizaciones, lo que puede traducirse en el desarrollo de proyectos empresariales innovadores y nuevos negocios para la empresa.

En suma, un intraemprendedor es aquella persona o grupo de personas que inicia, ejecuta, innova, crea proyectos, productos, procesos o nuevos negocios en empresas que ya están funcionando.

Intraemprendedores, clave en innovación

Fuente: www.fastcoexist.com

 

Como intraemprenderor se define Xavier Fericle, director general de Telematel, en el blog Retirarse a los 40: “formo parte de esa extraña raza de empleados que siempre intentamos ir más allá de lo que se espera de nuestro trabajo, que consideramos que podemos mejorar nuestra empresa desde dentro, y que no nos asusta tomar iniciativas de mejora aunque sobrepasen nuestras responsabilidades. Ese espíritu me ha llevado a lo más alto de la empresa en la que trabajo, y sólo espero que sepa inocular este virus a otros empleados y así pueda transformarse en un emprendedor y abrir nuevos negocios”.

La cultura emprendedora o de intraemprendimiento es, por lo tanto, aquella que, a diferencia de la “convencional”, ofrece a los empleados la posibilidad de encontrar oportunidades de innovar, y, a la vez, de satisfacer los deseos de sentirse dueños de sus proyectos internos, sin verse obligados a abandonar la empresa.

Porque el intraemprendimiento, al igual que la innovación, no surge de la nada, ni mucho menos. Lo sepas o no, ahora mismo hay intraemprendedores dentro de tu empresa, que están creando, mejorando o innovando productos y procesos, a menudo en su tiempo libre y de manera informal. ¿Cómo puedes canalizar su valor?

Te proponemos algunas estrategias:

  1. Establece una estructura formal para el intraemprendizaje. Una de las fórmulas más efectivas de estimular el emprendizaje corporativo es permitir a los empleados dedicar parte de su jornada laboral a trabajar el proyectos creativos, pero asegúrate de que sus ideas lleguen a algún sitio. Google lo hace: sus empleados emplean un 20% de su tiempo en proyectos propios sin verse encorsetados por la rigidez organizativa (Innovation Time Off Programme). Google News o Android surgieron así. En Telefónica, los equipos de intraemprendedores que participan en programas como Emprendedores, Idealab y Óptima “disfrutan de un 15% de tiempo durante los cuatro meses del desarrollo del proyecto y optan a importantes premios”, como explica su directora de Recursos Humanos, Rosa Osorio.
  2. Pide ideas a tu plantilla. Anima a todos los empleados, no importa el grado de responsabilidad o función que desempeñen, a contribuir al diálogo de la innovación. Los concursos internos de ideas, como los señalados en el punto anterior, son herramientas comunes para sacar a relucir el talento. En el portal de innovación Aport@ los empleados de la compañía de seguros Aviva pueden volcar sus ideas. Si se implantan, reciben 200€. Recuerda otras sugerencias que ya dimos en un post anterior.
  3. Fomenta la diversidad, genera mejores y más innovadoras ideas. Formar parte de un equipo con personas de distintas trayectorias, edades, culturas o perfiles es uno de los atractivos que Indra destaca en su web para atraer a talento joven, aunque en la práctica aún hay mucho camino por recorrer en este sentido. Bosch también hace hincapié en ello .
  4. Diseña una trayectoria profesional para los intraemprendedores. Los emprendedores corporativos suelen estar encantados de disponer de todos los recursos que una gran corporación les ofrece, pero has de encontrar vías no convencionales para hacer avanzar sus carreras. O los perderás.
  5. Sondea las iniciativas gubernamentales para fomento de la innovación. Pregunta cómo pueden servir de apoyo a tus proyectos. No insistiremos en este punto porque de todos es sabido que tanto el Gobierno como las empresas españolas están haciendo uso extensivo de estas herramientas.
  6. Prepárate para los obstáculos del intraemprendizaje y crea una cultura de tolerancia al error, donde se valore más la gente que (de forma controlada) se arriesga y crea que el que no hace nada. Quizá fuera buena idea que todos celebráramos el “Día del Fracaso”, como hacen los finlandeses (13 de octubre). Ari Bermann, gerente de Desarrollo de 3M en Chile, explica que en en su compañía, si alguien “mata” un proyecto en la etapa de factibilidad o antes de esta, la pérdida es 0 y sirve de experiencia acumulada para futuros proyectos.
  7. Reconoce el papel del intraemprendedor, dotándolo de visibilidad y valorando su actividad (el reconocimiento no ha de ser no necesariamente en forma de dinero, pero sí tangible y claro).
  8. Apoya desde la alta dirección. Es imposible generar una corporación innovadora sin la implicación de la alta dirección y sin identificar en la organización los líderes que son capaces de actuar como agentes de cambio. Sé el primero en intraemprender.

Es imprescindible contar con personas innovadoras, creativas y “con ganas de hacer cosas” incluso dentro de estructuras burocráticas de miles de trabajadores. Son ellas las que revolucionan y lanzan los proyectos más innovadores. Cuando hay gente con ganas de hacer cosas, necesitan hacerlas, es una válvula de escape. Si la empresa o el contexto no lo permite, esos innovadores acabarán marchándose. ¿Quieres arriesgarte a perderlos?

Si quieres saber más sobre intraemprendizaje, échale un ojo a:

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