La creatividad no es una actitud que surja naturalmente en las empresas, salvo excepciones. Es preciso desarrollar acciones para que esta capacidad sea estimulada y su práctica sea más corriente y cotidiana. Para ayudar en la generación de ideas innovadoras e ir más allá de la inspiración existen técnicas de creatividad. Las personas pueden aprender a ser más creativas utilizando las diversas herramientas para resolver problemas. Vienen a ser como unas llaves que abren nuevas posibilidades.

7 técnicas de creatividad para pymes

Las técnicas de creatividad son metodologías que permiten dejar a un lado patrones de pensamiento y salirse de la rutina para, de esta manera, afrontar los problemas desde perspectivas diferentes a las habituales y generar soluciones distintas a las tradicionales.

Os proponemos una relación de las siete metodologías que consideramos más extendidas y más adecuadas para las pequeñas y medianas empresas. Os recomendamos también aprender a utilizar cierto número de ellas, no muchas, hacerlo bien y, sobre todo, practicar, practicar y practicar. La cuestión fundamental no reside en saber aplicar una técnica sino en interiorizar su filosofía, en desarrollar una actitud de apertura mental, de buscar alternativas, de atender a las sugerencias.

1. Analogías

Básicamente consiste en la búsqueda de soluciones a problemas, conceptos o situaciones apoyándose en la aplicación de la lógica o características de otros casos en los que ha habido una respuesta satisfactoria con anterioridad. El secreto está en romper el bloqueo de cada idea, de cada realidad, en ir más allá de sus conexiones habituales, de las vías ya conocidas. Se trata de enlazar entidades bien alejadas para encontrar nuevas perspectivas y vías de solución antes no utilizadas y que nos vedaban respuestas que nos parecían imposibles”. Por ejemplo, comparar gel con café instantáneo.

En su libro “La empresa creativa”, Franc Ponti, director del Centro de Innovación de EADA y conferenciante internacional en temas de creatividad e innovación, propone una serie de áreas a las que acudir en busca de analogías, como la astrología, la ciencia ficción, el cine o el medio ambiente.

2. Brainstorming o lluvia de ideas

También denominada tormenta de ideas, es una técnica grupal que consiste en generar el mayor volumen de ideas posibles para poder dar con la apropiada para la cuestión propuesta un tiempo no demasiado prolongado. Se aplica tanto en procesos de innovación como para localizar alternativas en la resolución de problemas o para la toma de decisiones.

Alex Osborn, que la formuló por primera vez en “Imaginación aplicada” (1953), propone que participen en las sesiones un grupo de entre 6 y 12 personas dirigidas por un facilitador o líder (dinamiza el proceso) que, sin ser expertas, procedan del mayor número de disciplinas o áreas de conocimiento posibles.

3. Brainwriting

Es una variante de la lluvia de ideas que se realiza por escrito y que también se conoce como método 635. Al igual que el brainstorming, se basa en una dinámica de grupo en la que las ideas de cada persona se ven retroalimentadas por las del resto de participantes. El manejo de la técnica es sencillo, ya que requiere varias hojas de papel en las que se escribe un tema en la parte superior y que se van pasando a los participantes para que vayan poniendo por escrito sus ideas.

El motor de esta técnica creativa es que, al leer las anotaciones anteriores en la hoja de papel, el cerebro y la imaginación de cada participante reacciona más creativamente para generar nuevas propuestas: las propuestas previas funcionan como detonadores creativos.

4. Mapas mentales

Ideado en los años 70 por el científico inglés Tony Buzan, reconocido psicólogo y experto en inteligencia, un mapa mental consiste en una representación (similar a una neurona), estructurada y clasificada, de cualquier tipo de información, mediante la visualización gráfica de esta en un diagrama en el que sus elementos se disponen y ordenan de forma radial. En el centro del gráfico se destaca un concepto o idea central y, partiendo de ella, los elementos de la información se agrupan y organizan según su trascendencia y relación. El uso de flechas y colores es un aliado ideal a la hora de volcar sobre el papel los mapas mentales, ya que facilitan la comprensión de la información.

Es, por tanto, una herramienta que nos permite organizar y visualizar de una forma clara, espontánea y creativa la información, con el propósito de que sea asimilada y recordada mentalmente.

Próximamente publicaremos un segundo post sobre las otras técnicas de creatividad más adecuadas para pymes: PO provocación, relaciones forzadas (palabra al azar) y SCAMPER.

Si quieres aprender más sobre estas técnicas, encontrarás más detalles en “CxI. Creatividad e innovación. Factores clave para la gestión e internacionalización”.

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