No existe una cultura del fracaso en España. Aquí está mal visto meter la pata. Y es un problema grave para los que nos dedicamos a innovar y para todo el país. En otras culturas, como la norteamericana, fracasar es sinónimo de aprendizaje. Y, además, fracasar rápido y compartirlo es mejor que hacerlo de manera silenciosa. Todos se benefician. Y en innovación, fracasar ¿es bueno? ¿contraproducente? ¿cómo afrontarlo? El fracaso forma parte del proceso de innovar. Un tema que da para algo más que un post, pero queríamos hablar de ello en nuestro blog. Cultura del fracaso e innovación: un obstáculo vencible. He ahí nuestro lema.

cultura del fracaso e innovación

Nos sirven de arranque unas palabras de Federico Fea, director de Innovación de Endesa:

“Existe un límite cultural en la UE, más en los países del sur. Hay miedo al fracaso. En Estados Unidos no eres ‘nadie’ en el mundo de las startup si no has fracasado un par de veces. Eso es algo que culturalmente es muy importante cambiar”.

Lo dice alguien que juega en una empresa de la liga mayor.

Otra voz a la que consideramos autorizada, Marc Vidal, emprendedor de éxito y un prestigioso analista económico, apunta algo parecido:

“España es un país en el que cuando se te ocurre algo lo primero que escuchas es “eso no se puede hacer así”, “eso no es posible” o el terrible “siempre se hace de otro modo”. Habría que investigar qué relación tiene todo eso: la voluntad de mantener un modelo nocivo y deprimente a partir de la recesión y la permanente parálisis con el susto constante a quien se le ocurre la osadía de querer montar algo distinto e innovador. Qué mal visto está el fracaso

Un emprendedor es alguien que se pregunta todo y se muestra crítico con aquello que le molesta, estorba o despista pues se juega el patrimonio, la vida y el futuro. Es muy distinto ver lo que va mal cuando te afecta de verdad a cuando le afecta a otros. Eso es lo que se procura detener. Ese valor. Al hacer eso se elimina la innovación de todo un país. La mejor manera es con el terror, el miedo y la sentencia pública de que si te equivocas no saldrás del hoyo”.

Javier Megias, CEO y co-fundador de Startupexplore, la mayor comunidad de startups e inversores de España, y una de las más activas de Europa, se expresa en la misma línea sobre cultura del fracaso e innovación, aunque con matizaciones:

“Fracasar no mola nada. Pero posiblemente los precursores del fracaso y el impacto cultural de este cambio tendencia sí que son positivos. En España en particular y en la vieja Europa en general, tradicionalmente se ha estigmatizado el fracaso en la sociedad”.

Pero como se trata de aprender de los propios errores –aunque también de los fallos ajenos-, os proponemos unos consejos del polémico economista británico Tim Harford, autor del libro “Adáptate”. Su filosofía frente a la cultura del fracaso y la innovación se resume en tres ideas:

  • Peina una zona amplia. Debes estar preparado para probar nuevas ideas y propuestas y para traspasar las fronteras de tu zona de confort. “Exponte a ti mismo a un montón de diferentes ideas y prueba muchos planteamientos distintos en áreas donde el fracaso es habitual”, escribe Harford.
  • Practica el fracaso en un lugar seguro. Si te sientes incómodo con lo que piensen los demás de tus fracasos, practica reconociendo tus errores a puerta cerrada. A menudo ese lugar seguro es simplemente un estado mental. Los líderes deberían crear un lugar seguro para el fracaso en los centros de trabajo (analizamos el caso de IDEO y su cultura de confianza y franqueza), similar al que ha implantado Nike. Estimula la exploración de nuevas ideas, ofrece retroalimentación y comentarios a tus colaboradores, y ayuda a otros a refundir ideas fallidas en algo con mayores probabilidades de éxito.
  • Muéstrate dispuesto a abandonar aquellas ideas que no funcionan. Para descubrir ideas verdaderamente buenas, debes prepararte para etiquetar una idea como fracaso y minimizar las pérdidas. Esto significa dejar las emociones fuera de la ecuación porque solo puedes comprometerte con lo que funciona. “Es importante ser desapasionado: olvida si estás delante o detrás, y trata de mirar hacia los posibles costes y beneficios de continuar desde donde estás”, señala Harford.

Y tú ¿cómo animas una cultura de tolerancia al fracaso en tu equipo de innovación? ¿Y en tu empresa/organización?

Recursos sobre la cultura del fracaso e innovación:

• Un libro: “Success through Failure: The Paradox of Design” de Henry Petroski
• Un día conmemorativo: el Día Internacional del Fracaso, el 13 de octubre (#DayforFailure si lo quieres tuitear), promovido por unos emprendedores finlandeses.
• Una empresa canadiense especializada: Fail Forward.
• Un comercio de los fracasos: WeirdStuff, situado en el corazón de Silicon Valley (California) , compra y vende objetos de las startups fracasadas y exitosas. Algo así como vintage high-tech.

Y si te gusta este post sobre cultura del fracaso e innovación, ¡compártelo! ¡Gracias!

Comparte!