Muchas empresas quieren innovar, pero cuando piensan en innovación imaginan largos procesos, grandes equipos, fuertes inversiones, en ocasiones sin resultados inmediatos. Pero no tiene por qué ser así. Siguiendo la metodología Lean Startup, os proponemos el sistema mínimo viable de innovación, que servirá para asegurar que las buenas ideas son alentadas, identificadas, compartidas, revisadas, priorizadas, desarrolladas, recompensadas y celebradas. Pero no requerirá años de trabajo, cambios fundamentales en la forma en que se gestiona la empresa o una reasignación de recursos. Y además, podrás hacerlo en un plazo de tres meses. ¿Es posible empezar a innovar en 90 días?

innovar en 90 días

Lo que sí vas a necesitar es el apoyo (o la atención) del equipo de alta dirección. Con su respaldo y la ayuda de algunos colegas, puedes iniciar un proceso o sistema de innovación básico en cuatro fases que, además, al ofrecer resultados, generará confianza en tu organización y fijará las bases para su progreso en el futuro.

Días 1 a 30: Define tu “cesta” de innovación

Habrás oído muchos términos o calificativos referidos a la innovación: sostenible, incremental, disruptiva, océano azul y un sinfín más. Pero desde el punto de vista estratégico, todas las innovaciones encajan en dos cestas: en una están las innovaciones que amplían el negocio actual, ya sea mejorando la oferta existente o las operaciones internas; y en la otra, aquellas que generan nuevo crecimiento a través de nuevos mercados o segmentos de consumidores y a menudo mediante nuevos modelos de negocio. Vamos a llamar “innovaciones en el núcleo” a las primeras e “innovaciones de nuevo crecimiento” a las segundas.

Probablemente, todos tus proyectos de innovación actuales pertenezcan a la primera categoría. Pero ¿qué pasa con el futuro? ¿Serán capaces de cubrir tus objetivos financieros a largo plazo? Existe un “hueco” que cubrir entre las metas de crecimiento y lo que las “innovaciones en el núcleo” pueden alcanzar. Y para rellenar ese “hueco”, tu empresa necesitará “innovaciones de nuevo crecimiento”. Estas innovaciones traspasan las fronteras de tu estrategia ofreciendo productos nuevos o complementarios, cambiando de oferta o de mercado geográfico, o desarrollando algo radicalmente original u ofrecido de una forma completamente nueva.

Días 20 a 50: Concéntrate en unas pocas áreas estratégicas

No te vamos a recomendar que lleves a cabo un examen exhaustivo, pero sí que analices cuáles de tus innovaciones son a corto, medio y largo plazo, como hacen las grandes compañías. En 3 semanas y con la ayuda de un puñado de directivos que puedan formar parte de tu equipo de innovación en un futuro. Que se reúnan con una docena de clientes, en busca de necesidades no cubiertas que pudieran ser los cimientos de una “innovación de nuevo crecimiento”. Que investiguen novedades dentro y fuera de tu sector. Y también potenciales innovaciones en el interior de la empresa. Esas señales que muchas veces no reciben la suficiente atención por parte de la dirección.

Después, encierra a los miembros del equipo de dirección en una habitación durante una tarde, comparte con ellos tus descubrimientos, y procura que no abandonen la sala hasta haber identificado tres oportunidades estratégicas que combinen (cada una de ellas) las siguientes características:

– Un cometido que muchos potenciales clientes necesitan hacer y que nadie esta satisfaciendo muy bien.
– Una tecnología que les ayude a hacer esa tarea mucho mas fácilmente o de forma más barata o conveniente; o un cambio en el escenario económico, legal o social que está intensificando la necesidad de ese trabajo.
– Alguna capacidad especial de tu empresa que los competidores no puedan copiar fácilmente y que te dará una ventaja al aprovechar esta oportunidad.

Identificar áreas de oportunidad estratégica dirigirá las energías de los empleados con mayor visión de futuro a metas concretas. Y ayudará a ver aquello en lo que se podría estar perdiendo el tiempo para descartarlo.

Días 20 a 70: Crea un equipo pequeño pero dedicado a desarrollar las innovaciones

Como hablamos de establecer un sistema mínimo viable de innovación, quizá pienses que si todos tus empleados destinan cierto tiempo a innovar será suficiente. Echa simplemente un vistazo al escenario actual de startup cuyos equipos están consagrados en cuerpo y alma a sacar adelante sus proyectos y que fracasan. Incluso este sistema mínimo precisa al menos una persona que se levante cada mañana y se acueste cada noche sin pensar en otra cosa que no sea innovar.

Pero tampoco es necesario contratar un ejército. Un equipo que pueda gestionar un par de ideas simultáneamente es lo recomendable.

En esta fase es habitual enfrentarse a dos obstáculos muy desalentadores: falta de recursos y falta de personal entrenado o con experiencia.

  • Libera recursos. Es más que probable que en tu empresa existan “proyectos zombie”, muertos vivientes que no van a ninguna parte. Desenmascararlos es sencillo. Haz una lista de todos aquellos proyectos de tu portfolio en los que trabaje el equivalente a un empleado a tiempo parcial. ¿Cuáles de ellos intensificarían o reforzarían tu estrategia de “innovaciones de nuevo crecimiento”? Céntrate en ellos. Pero como es más fácil identificar a los “zombies” que matarlos, trata de establecer una “amnistía zombie” y no penalizar a sus promotores. Son héroes y así deberían ser tratados. Recuerda que el error forma parte del proceso de innovación.
  • Aprender haciendo. Si tu empresa acaba de empezar a innovar, es poco probable que en tu plantilla haya nadie con mucha experiencia en ello. Y prometimos que no habría que contratar en los primeros 90 días. Una buena recomendación es devorar toda la literatura de buenas prácticas en innovación desarrollada por los pioneros y redactar una checklist o lista de verificación. Colgarla en la pared y acudir a ella mientras se va aplicando. El equipo mejorará sus capacidades a medida que avance, pero entretando esa relación les ayudará a comprobar que no descarrilan. Os recomendamos especialmente el manual “CxI. Creatividad e innovación. Factores clave para la gestión e internacionalización”, un compendio muy completo para empezar.

Nota: este post es una adaptación de un artículo publicado por Scott Anthony, David Duncan y Pontus M.A. Siren en “Harward Business Review” en diciembre de 2014.

Continuará…

Imagen: Elaboración propia a partir de ServiceDesign Linz/Flickr (CC BY 2.0).
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