“Los héroes de Schumpeter”. Así titula la prestigiosa revista norteamericana Foreign Affairs un número especial dedicado al emprendimiento o espíritu empresarial (9,99 $, venta online), con entrevistas a algunos de los más influyentes líderes empresariales de Estados Unidos, como Jeff Bezos, fundador de Amazon; al inversor y socio de Sequoia Capital Michael Moritz, que se hizo famoso el año pasado por la venta de WhatsApp por 3.400 millones de dólares tras haberlo comprado por 60 en 2011; o Helen Greiner, CEO de CyPhy, creadora de un dron que puede controlarse desde el smartphone. También hay hueco para emprendedores de otras latitudes, como el sudanés Mo Ibrahim (creó la primera red de telefonía móvil panafricana) o el sueco Niklas Zennström, fundador de Skype. También están en la publicación los profesores Clayton Christensen y Mariana Mazzucato. Lo mencionamos en nuestro blog porque nos ha parecido una lectura más que recomendable, y os avanzamos algunas de nuestras impresiones sobre el especial.

shumpeter

La innovación tiene su zigzag

La innovación y el emprendimiento tienen un componente de montaña rusa, con altibajos que hay que aprender a superar y estar preparado para los éxitos más rotundos y los fracasos más sonoros. Moritz y Zeenstrom lo vivieron en propia carne. Cuando Moritz invirtió en Google, muchos expertos advirtieron que era demasiado tarde para apostar por un buscador; había más competidores y muchos detractores de la operación. “Y ciertamente, los 12 primeros meses en Google no fueron tarea fácil”, explica el inversor en la entrevista. Google vendía entonces sus licencias del buscador a otras corporaciones, un negocio que nada tiene que ver con su fuente de ingresos actual, hasta que un día dieron con un algoritmo que clasificaba los anuncios. Él y sus socios Larry Page y Sergey Brin no pensaron que serían tan conocidos (o más) que Coca Cola. Niklas Zeenstrom recuerda que los inicios de Skype coincidieron con la incorporación de los micrófonos a la mayoría de los ordenadores portátiles (hasta entonces sólo los Mac los tenían), y poco después, se integraron las cámaras. “¿Fue suerte? ¿Habilidad? No podíamos predecir todo, pero sí sabíamos que teníamos muchos vientos a nuestro favor”, explica el emprendedor sueco.

El valor social del emprendimiento

La innovación y el emprendimiento reportan beneficios a la sociedad. Algunos de los entrevistados han logrado acumular grandes fortunas con sus proyectos, y es cierto que en cierta medida, hacen ricos a unos pocos, pero también enriquecen la calidad de vida de la población. En la entrevista, cuando se le pregunta si la innovación disruptiva que él siempre persigue con sus empresas es positiva, Zeenstron argumenta: “En conjunto, la innovación disruptiva es muy positiva. Para los clientes, es fantástica”.

Consciente de que en algunos casos supone la pérdida de puestos de trabajo y eso representa una carga para la sociedad, “en el largo plazo, si no tienes innovación disruptiva, te convertirás en un país o un mercado lleno de operadores establecidos, en el que finalmente la disrupción llegará de la mano de otro”. El fundador de Kazaa y Skype cree que la tecnología en sí no está creando pobreza. “Si en algo ha contribuido la tecnología, ha sido en abaratar las cosas y permitir que personas que viven en situaciones difíciles tengan acceso a más oportunidades”, añade.

El papel de los gobiernos

La polémica profesora italo-americana Mariana Mazzucato firma un artículo en el especial de Foreign Affairs, con el título “The Innovative State” (su libro ha sido publicado en español como “El Estado emprendedor” por RBA Libros) en el que abunda en su teoría sobre el papel del Estado en la innovación que ha despertado acalorados debates en medio mundo.

“En toda la cadena de la innovación, desde la investigación básica a la comercialización, los gobiernos han participado con la inversión necesaria que el sector privado temía proporcionar. Este gasto ha demostrado ser transformador, creando mercados nuevos completamente, incluidos Internet, la nanotecnología, la biotecnología y la energía limpia”, explica la profesora profesora de Economía de la Innovación en la Universidad de Sussex.

En su blog, Mazzucato pone el ejemplo del nuevo héroe de Silicon Valley, Elon Musk, y su coche eléctrico Tesla, que se benefició de un cuantiosa cantidad procedente de un programa de préstamos patrocinados por el Estado (465 millones de dólares), para demostrar que la Administración también tiene su rol. “Para abordar retos sociales como el cambio climático, el desempleo juvenil, la obesidad, el envejecimiento, y la desigualdad, los Estados deben liderar, no simplemente corregir los fallos del mercado”, defiende la autora.

Para cerrar este post, incluimos (en inglés) algunas frases de las entrevistas o de los artículos del especial, para que a los emprendedores y/o innovadores que nos leen, les sirvan de inspiración:

Las cualidades más importantes del emprendedor deben ser:

Clarity of thought. The ability to communicate clearly. A great sense of mission. A massive willingness to persevere. A willingness to make painful decisions. Extraordinary energy.

Michael Moritz

“courage—because as an entrepreneur, you’re trying to do something that no one has done before, and a lot of people will try to discourage you…. Another important thing is curiosity…. And the ability to question the status quo, to ask why things cannot be done in a different way”.

Niklas Zennstrom

“It is not societies, governments, or industries that create jobs but companies and their leaders. It is entrepreneurs and businesses that choose to spend or not, invest or not, hire or not”

Clayton Christensen (en oposición a Mazzucato)

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Ilustración: elaboración propia a partir de JD Hancock/Flickr (CC BY 2.0)

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