Todo se pega menos la hermosura, dice el refranero español. Y en este caso vamos a tener que darle la razón. La creatividad se pega, es tremendamente contagiosa. Si te relacionas con personas que usan su creatividad, influirán positivamente en la tuya. Por eso existen los brainstorming. Pero el contagio no llega a través del aire, hay que crear vínculos con otros “afectados” que lo hagan más viral. Te proponemos algunas ideas para rodearte de personas creativas y que te contagien el virus de la creatividad. Así, tú serás más creativamente sostenible… y tus recursos creativos no se agotarán tan fácilmente. Rodearte de personas creativas es una vía para tu sostenibilidad como creativo.

creatividad sostenible

Albert Einstein ya avaló esta teoría con su famosa frase: “La creatividad es contagiosa, pásala”. Arriesgarse a exponerse a otros, compartir ideas, miradas, interrogantes e inquietudes, es un rasgo de las personas creativas e innovadoras… Pero, aunque debemos relacionamos con “los nuestros”, en aquellos ámbitos más familiares, si no cambiamos de canal, periódico, zona de confort, hábitos y tenemos nuevas relaciones.. ¿cómo vamos a hacer crecer nuestra creatividad? ¿Cómo vamos a hacerla sostenible, a mantenerla en el tiempo sin sufrir desgaste?

En innovación y creatividad, es habitual toparse con empresas y organizaciones que reaccionan de manera puntual, muchas veces debido a una crisis o por el impulso de un directivo que regresa de un curso o conferencia entusiasmado con la idea. Entonces llegan los fuegos artificiales, con mucho ruido que cesa a los pocos días o meses sin resultados positivos.

Es una forma de innovar no sostenible. Lo que necesitan las empresas, pero sobre todo las personas que las forman, es ser creativos e innovadores de forma sostenible, hasta que esa forma de trabajar se integre en el ADN de la organización. Lleva tiempo y esfuerzo, pero es posible entre todos. Por hoy, proponemos 10 ideas para hacer de tu creatividad un recurso más sostenible, rodeándote de otros creativos con los que nutrir tu imaginación.

  1. Piensa en lugares de tu entorno que podrían ser atractivos para personas creativas e innovadoras y vete a comprobar qué es cierto. Si has oído que en tu ciudad hay un bar donde se organizan lecturas de poesía, jam sessions o talleres, ese es problablemente un buen lugar para empezar a encontrar a otros creativos como tú.
  2. Apúntate a un coworking si trabajas como freelance, aunque sea por horas si tu actividad aún no te permite demasiados gastos. Los espacios de coworking permiten abrirse a una comunidad de individuos que a su vez quieren intercambiar ideas, proyectos, conocimiento, y lo más importante, casi siempre están dispuestos a colaborar. Así, son lugares donde surge la posibilidad de crear entornos no solo más productivos, sino más enriquecedores y creativos. En España hay 8.000 personas trabajando desde coworking, según el informe Estado del Coworking en España 2014.  y un 100% de los que dejan de hacerlo volverían si pudieran. Visita algunos de ellos y verifica que es apropiado para ti antes de hacerte miembro de él.
  3. Inscríbete y acude a conferencias, charlas o encuentros relacionados con tu actividad. Hoy en día en casi todas las ciudades proliferan este tipo de eventos: para emprendedores, para diseñadores, para programadores, para innovadores… Además de aprender cosas nuevas, en ellos localizarás a otros creativos con los que compartir, estrechar lazos o establecer contacto. Como Todd Henry en su libro “Creatividad aplicada”, también recomendamos asistir a un evento incómodo, como una conferencia de alguien que opina de forma diferente a ti, donde te tropezarás con personas no tan afines. En la plataforma Meetup encontrarás reuniones para todo tipo de gustos.
  4. ¿Te has parado a pensar si en tu propia familia hay individuos con espíritu creativo? Pregunta a tus parientes cercanos si conocen o saben de otros familiares que tienen inquietudes creativas o han demostrado algún tipo de habilidad. Probablemente te sorprendas encontrando algún tío o primo segundo muy creativos.
  5. Es una medida un tanto drástica, pero si no encuentras una atmósfera creativa en tu entorno físico cercano, en tu pueblo o en tu ciudad, puedes probar a mudarte. Es cierto que las ciudades desempeñan un papel clave en la promoción de la innovación y el emprendimiento, pero también contribuyen a que impere en ellas o no el espíritu creativo y pueden impulsar seriamente la industria creativa. Para elegir destino, puedes ayudarte de la lista con los 69 municipios más creativos del mundo elaborada por la UNESCO, pero otra fuente de información indispensable es el Global Creativity Index que confecciona el Martin Prosperity Institute (Toronto) bajo la batuta de Richard Florida.
  6. En la edad adulta encontrar a otros creativos quizá no surja de forma natural como ocurría en la infancia. Tendrás que hacer un esfuerzo intencionado por encontrarlos y mezclarte con ellos. Internet lo ha puesto más fácil. Grupos en Facebook, en Linkedin. Las redes sociales pueden ser un instrumento, pero como explicaba Steve Cadigan, fundador de Cadigan Talent Ventures y uno de los especialistas en gestión del talento más valorados en Silicon Valley, a su paso por el European Ecommerce Conference de Bilbao, para crear confianza necesitamos contacto físico y real tanto como el digital.
  7. Es una perogrullada que la inspiración suele llegar cuando ideas, influencias y materiales ya conocidos se unen en un formato o combinación novedosos. Así que relacionarte con otras personas te va a servir para obtener nuevas ideas, si te mezclas con ellas o simplemente atiendes a aquello que hacen o escuchas lo que tienen que decir.
  8. Surgirán oportunidades tarde o temprano. Una de las ventajas de rodearse de gente creativa es que aparecerán potenciales colaboradores y socios. Si dispones de tiempo, es recomendable poner en marcha algún proyecto conjunto para explorar las respectivas capacidades y sacar partido a vuestra creatividad.
  9. Crea ecosistemas de creativos donde interacciones con personas de distintas disciplinas. Tienes más posibilidades de desarrollar la creatividad, y hacerla sostenible en el tiempo, relacionándote con un grupo cuanto más heterogénea mejor.
  10. Y, además, te divertirás. Relacionarse con personas creativas suele proporcionar momentos de diversión.

Si aún poniendo en práctica estas técnicas, sientes que tu creatividad está bajo mínimos, puedes emplear dos recursos más “de urgencia” vinculados con la sostenibilidad:

  • Recicla, reutiliza objetos que te rodean para darles nuevos usos. Tu creatividad mejorará y el medioambiente te lo agradecerá.
  • Cuando te sientas bloqueado, conecta con la naturaleza. Caminar por el campo o por una playa es uno de los ejercicios más estimulantes para la creatividad.

¿Tienes alguna otra propuesta para rodarte de personas creativas y contagiarte de ellas? ¿Te gustaría hacérnosla llegar? Tuitea con nosotros en @JuanPastorBus

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Ilustración: elaboración propia a partir de Flickr/NicoleXx9.

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