La Comisión Europea ha aprobado un ambicioso paquete de medidas para ayudar a empresas y consumidores europeos en la transición hacia una economía circular, donde se utilicen los recursos de modo más sostenible. En definitiva, para estimular la transición europea hacia un nuevo modelo productivo y de consumo, la economía circular.

economía circular

El vicepresidente primero de la Comisión Europa, el socialdemócrata holandés Frans Timmermans, al que definen como “eurorrealista”, explica las razones de este conjunto de iniciativas:

Nuestro planeta y nuestra economía no podrán sobrevivir si mantenemos el enfoque del “toma, fabrica, utiliza y tira”. Tenemos que conservar los recursos valiosos y explotar plenamente todo el valor económico que atesoran. La economía circular trata de reducir los residuos y de proteger el medio ambiente, pero también de transformar profundamente el funcionamiento de toda nuestra economía. Reconsiderando nuestra manera de producir, trabajar y comprar, podemos generar nuevas oportunidades y crear nuevos puestos de trabajo.

El apoyo europeo a este nuevo modelo, bajo la divisa “Cerrar el Círculo”, se concretará en 5.500 millones de euros, procedentes de fondos estructurales, destinados a mejorar la gestión de residuos e invertir en procesos “regenerativos”. Otros 650 millones de euros se invertirán en investigación e innovación.

Pero más que estas cantidades, nos interesa el concepto y, sobre todo, cómo pueden adoptarlo empresas y emprendedores a la hora de innovar. La Fundación Ellen MacArthur, creada en 2010 para promover la economía circular y con sede en la isla de Wight, la define así:

[Ellen MacArtur es la legendaria navegante británica, récord en travesía al mundo en solitario y en vela en 2005, convertida en evangelizadora de la economía circular]

A circular economy is restorative and regenerative by design, and aims to keep products, components, and materials at their highest utility and value at all times. The concept distinguishes between technical and biological cycles.
As envisioned by the originators, a circular economy is a continuous positive development cycle that preserves and enhances natural capital, optimises resource yields, and minimises system risks by managing finite stocks and renewable flows. It works effectively at every scale”

Una definición más corta que también nos gusta es la que aporta Emilio de las Heras en su blog sobre cambio climático y economía:

una economía en la que los procesos de producción y de consumo se diseñan para minimizar residuos

Detrás de estas definiciones subyace una idea sencilla: “desechos para unos, tesoros para otros”. Y, como en otros muchos terrenos de sostenibilidad, quien va a la cabeza en economía circular en Europa son los Países Bajos.

Esta idea optimista (ve una oportunidad donde antes había un desperdicio) implica cambios en la manera de pensar en las empresas. Y una buena manera de empezar el cambio es “repensando”. Para ello, os proponemos cinco preguntas que os pueden ayudar a analizar cómo incorporar los principios de la economía circular:

  • ¿Cómo podemos conseguir que nuestros clientes cooperen con nosotros?
  • ¿Cómo podemos desarrollar un modelo de ingresos que proteja el valor aguas arriba y aguas abajo en la cadena de valor?
  • ¿Cómo podemos conseguir materia prima en circuitos regenerativos en lugar de en flujos lineales?
  • ¿Cómo podemos desarrollar líneas de productos para atender la demanda del consumidor sin desperdiciar activos?
  • ¿Cómo podemos diseñar nuestros productos teniendo en cuenta la recuperación de los activos?

Plantearse estas preguntas creativas es básico para empezar a pensar en adaptar nuestra empresa a la economía circular, pero el paso siguiente puede ser entender los nuevos modelos de negocio, vinculados a la economía circular. La consultora Accenture describe cinco nuevos modelos de negocio, innovadores y sostenibles, que responden a los principios de la economía circular:

  • Suministros circulares: parece lógico que en un sistema como el circular el modelo energético minimice los residuos, así que se basa en el empleo de energías renovables, biomasa o materiales reciclables en lugar de fuentes de energía agotables. Un modelo muy interesante para aquellas industrias basadas en productos básicos escasos. La comarca vitivinícola de Cariñena (Zaragoza) es pionera en España en suministros circulares, con un proyecto que convierte residuos de la vid en biomasa. Los estudios dicen que los 1.600 viticultores de la zona podrán ahorrar 700.000 euros.
  • Recuperación de los recursos: Obtención de energía y/o recursos útiles a partir de residuos o productos de desecho. Ejemplos de este modelo son el reciclado en circuito cerrado (closed loop recycling), la simbiosis industrial (cooperación entre empresas para impedir que los subproductos se conviertan en residuos) o el diseño “de la cuna a la cuna” (en inglés: cradle to cradle). La marca de prendas deportivas Puma lanzó en 2013 InCycle, su primera colección de productos biodegradables y reciclables con la certificación “Cradle to Cradle Basic”. Un ejemplo de simbiosis industrial es el ecosistema industrial creado en Kalundborg (Dinamarca), donde nueve empresas realizan intercambios de materiales y recursos.
  • Prolongación de la vida útil del producto: material que de otra forma sería desperdiciado ahora tiene otra vida mediante remanufacturing, reparación, actualización o reventa. Así, alargando la vida útil del producto tanto como sea posible, se mantiene fuera del vertedero y puede suponer una nueva fuente de ingresos. Cool Downlight es una luminaria, galardonada con el Premio Cataluña de Ecodiseño 2015 por “integrar conceptos de economía circular, como la prolongación de su vida útil y la preparación para el desmontaje”. Ha sido diseñado por Simon Design y comercializado por Fluvia Concept.
  • Uso compartido de plataformas: muchos productos pueden tener un uso más intensivo si se comparte su empleo, acceso o propiedad. Abundan los ejemplos de economía colaborativa, como Airbnb o Blablacar, pero también existen en el mundo business to business: FLOOW2 es el primer marketplace en el que empresas y organizaciones del sector salud pueden alquilar y/o vender materiales, equipamiento inactivo y hasta compartir el conocimiento de su propio personal.
  • Producto como servicio: los consumidores usan los productos a través de alquiler o pago por uso, en lugar de la compra para ser propietario convencional. Es un modelo atractivo para empresas con altos costes operacionales y la posibilidad de gestionar el mantenimiento del servicio. Greenwheels es una empresa holandesa que también opera en Alemania y que ofrece el uso y acceso a un vehículo en lugar de su propiedad.

Cualquiera de estos modelos puede combinarse con los demás, pero lo importante es “repensar” cómo hacemos y usamos las cosas.

Lejos de ser una solución utópica e idealista, se presenta como una propuesta alternativa en la que la innovación está desempeñando y desempeñará un papel fundamental. Tal como señaló Janez Potočnik, comisario de Medio Ambiente de la Unión Europea:

La economía circular será el gran reto de innovación durante los próximos decenios

Más info: Circular Economy Toolkit

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Ilustración: Flickr / cactusbeetroot (CC BY-NC 2.0)

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