Del fracaso se habla poco en nuestro país. Y menos aún si se trata del fracaso empresarial. Haz un experimento: escribe fracaso en el buscador de www.elreferente.es, el primer diario online de España especializado en emprendedores. Sólo aparecerán tres historias y una de ellas habla de fracaso escolar, no del fin de un proyecto. Si, en lugar de fracaso, buscamos error, los artículos esta vez son cuatro. Sintomático. En el viaje del emprendimiento y la innovación, el fracaso es ineludible. Pero siempre ayuda escuchar a los protagonistas contar su versión de las causas del fracaso.

causas de fracaso de emprendedores

Por eso nos gustan tanto iniciativas como FuckUpNights, eventos en los que contar y compartir historias de fracasos empresariales y de proyectos emprendedores fallidos, que en España se dan cita ya en ciudades como Barcelona, Badajoz, Elche o Zaragoza, entre otras. El movimiento, que nació en México, ha publicado incluso “El libro del fracaso”, con ejercicios prácticos (algunos muy divertidos) para ir practicando el fracaso en pequeñas dosis.

O Autopsy.io, una especie de cementerio virtual de startup que recopila casos de 132 empresas malogradas, casi todas estadounidenses. Pero lo hace con un par de ingredientes que hacen de esta web un recurso muy interesante: dan una razón del naufragio y la complementan –siempre que pueden- con una explicación de los propios emprendedores. Asegurarse de que hay un análisis post mortem del proyecto es una de las recomendaciones que ya dimos en el post “Cuando se acaba el amor… ¿cómo cerrar un proyecto de innovación?”.

Hasta ahora nos hemos referido a error y fracaso casi como sinónimos, pero para el padre de la innovación abierta, Henry Chesbrough son conceptos distintos:

Una forma es distinguir entre fracaso y error. El fracaso es una consecuencia natural de experimentar, ayuda a aprender. Un error es repetir algo que ya se ha hecho antes y de lo que no se ha aprendido. Para que los directivos abracen la innovación debemos castigar los errores y promover el fracaso, relacionarlo con el aprendizaje”

Errores o fracasos declarados no son fáciles de encontrar entre los emprendedores españoles, con contadas excepciones, como la de Javier López, cofundador de Erasmusu, que se abre en canal en su blog para relatar todas las vicisitudes del proyecto. Una lección magistral para emprendedores innovadores.

En el libro “Causas de fracaso de los emprendedores”, publicado por RedEmprendia, sus autores mencionan diez factores claves para minimizar la posibilidad de fracaso de un proyecto emprendedor. Nosotros hemos tomado prestadas esas potenciales causas, pero hemos añadido a cada una de ellas la perspectiva de un emprendedor y/o innovador fallido a través de sus propias palabras. Creemos que, aunque nunca se escarmienta en cabeza ajena, escuchar la voz de su experiencia puede servir de ayuda para otras personas que se vean algún día en una posición similar:

  1. Disposición de conocimientos a través de la formación y de la experiencia

Tengo experiencia en internet y tengo experiencia como emprendedor, pero eso no basta. La experiencia nunca fue una ciencia que se estudia en universidades. Es algo enriquecedor que puede ayudar, que te puede abrir puertas pero nunca tiene que ser el objetivo final. Tienes que formarte, y a partir de ahí empecé a formarme para saber dirigir una empresa. Yo creo que a lo largo de los años cometí muchísimos errores, pero la ignorancia de no tener una gran empresa. Yo tenía negocios pequeñitos en principio. Dirigía cosas para ganar 300 o 400 euros, como te contaba. Pero para facturar muchos millones, no”

Amuda Goueli, CEO de Destinia

  1. Motivación a la hora de emprender

Tú eres tu empresa, 24 horas al día y 365 días al año. Tu imagen es la suya, la marca de esa empresa es como un hijo, depende de la educación que le des y la atención que le prestes, crecerá de una manera o de otra. Y no te obceques en convertirte en lo que no eres: no todo el mundo vale para liderar, mover equipos, vender y además producir. Haz lo que sepas hacer bien”

Ana Santos, emprendedora en Eventosfera

  1. Tranquilidad frente a las amenazas

Creo que la experiencia, la calma y pensar bien las cosas antes de empezar es fundamental para poder salir adelante. Obviamente hace falta tener ganas de trabajar y de sacar adelante el proyecto, pero sin conocimientos, experiencia y planificación, es muy complicado”

Luis Collado Rodríguez de Guzmán, emprendedor en Gökotta Studio

  1. . Presta atención a los cambios que se vayan produciendo en el entorno

One of the advantages of running startups is that it is easier to change course than it is for a large organisation. Stay alert on the market and economic landscape and be open to doing something that wasn’t part of the original plan. It may just save your company”

Aditya Mehta, emprendedor indio en HouseThis

  1. Controla las entradas y salidas de la empresa (aclaramos: financieras)

Recuerdo que en repetidas ocasiones mi director financiero me decía, –Javi, o hacemos algo o nos queda menos de 1 año de vida. Yo le miraba y le replicaba –Qué sabrás tú, esto no hay quien lo pare, hombre de poca fe.

Lo malo es que estaba en lo cierto. Una bola de tesorería negativa se acercaba hacia nosotros y no éramos conscientes de la que se nos venía encima hasta que un día, como un tsunami financiero, llegamos a ser conscientes de que aquello había terminado”

Javier Echaleku, emprendedor en Kuombo

  1. Sé consciente de las oportunidades y límites de la empresa

 El éxito no viene del camino inicial 100%. Es un proceso continuo de tener objetivos, ejecutar, medir el grado de éxito de esos objetivos e ir reorientando.

Creo que ReviewPro es un proyecto cuyo camino ha tenido muchas curvas, pero siempre hemos mantenido una clara visión de quiénes somos, qué hacemos y qué valor aportamos. Pero, dentro de este camino, sí que hay muchas cosas sobre las que haces pruebas, ves que no funcionan de la forma que esperabas…

J. Friedlander, CEO de ReviewPro

  1. Tener un canal de comunicación activo con los clientes y los proveedores

En nuestro caso, no elegimos bien quien era nuestro cliente objetivo. Como muchos otros emprendedores creímos que nuestro producto era para todo el mundo y resultó que nadie lo quería. Quisimos abarcar un espectro de personas tan grande que no nos permitió hacer un buen estudio del cliente, ni conocerlo ni por supuesto empatizar con él. Cuando nos dimos cuenta del error, restringimos tanto el cliente que nos quedamos sin negocio”

Alfonso Prim, emprendedor en Innokabi

  1. Buena difusión y promoción del servicio/producto

Your product will not succeed unless people can understand what it does for them within 3 seconds by looking at a picture and reading 2 lines of text”

Anders Hsi, emprendedor en Amiloon

  1. Fortalecer la colaboración empresarial

No emprender solo; tener un co-fundador, co-inversor o en definitiva, alguien que te complemente y con quien formar equipo. Mi experiencia me ha enseñado que es importante tener como director del proyecto a alguien no sólo con buenas capacidades directivas y ejecutivas sino que tenga espíritu y carácter emprendedor. Es importante no empezar la casa por tejado; en el proceso de creación del producto, es mejor empezar con versiones beta sencillas y de ahí ir añadiendo funciones”

Christopher Pommerening, co-fundador de Foundum #Arquimedes!

  1. Exceso de confianza en factores que no podemos controlar

Cuando nos iba bien no pensábamos en los riesgos, ni en cómo mitigarlos o en tener alternativas si se daba la peor de las situaciones. Una buena parte de nuestra facturación dependía de un número muy reducido de clientes, en mi caso de uno solo, y cuando ese cliente decidió trabajar con otros proveedores en lugar de con nosotros llegó la catástrofe.

Es importante tener en cuenta los riesgos y tener medidas para mitigarlos. Llevando al gestión de riesgos al extremo, si te es posible, ten un plan B por si todo se va a la mierda”

José Fernández (Jarfer), intraemprendedor en empresa anónima

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Ilustración: Elaboración propia a partir de Flickr / sisssou (CC BY 2.0).

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