Leyendo una entrevista al psiquiatra Luis Rojas Marcos, cuando le preguntan si la naturaleza humana está preparada para la innovación, responde:

“Absolutamente, aunque esto tampoco quita para que luego innovar nos dé miedo”

En mi experiencia de años trabajando en innovación y creatividad con empresas, he detectado que el escollo más difícil de salvar es superar el miedo a empezar.

En las primeras reuniones, la intención es unánime: hay que innovar. Pero después, no siempre pero sí con frecuencia, viene la parálisis por el miedo a innovar. Este es un post sobre cómo perder el miedo a innovar, no desde el punto de vista psicológico, sino con algunos consejos para empezar a crear, a generar ideas creativas que puedan desembocar en innovaciones. Va de cómo pasar de la página en blanco al insight.

perder el miedo a innovar

# Busca o crea un equipo de apoyo creativo

Es difícil ser creativo de manera aislada e individual. Las mejores ideas suelen fluir de los equipos, aunque se suele imaginar a los genios creativos como individu@s que trabajan en solitario.

Lyn Heward, productora ejecutiva de proyectos de Cirque du Soleil, ha dicho en alguna ocasión:

“Las ideas buenas surgen de cualquier parte, pero tiene que estar involucrado todo el grupo de trabajo para ponerlas en marcha. Todo el mundo puede contribuir al mundo creativo”

Ya nos referimos a crear este equipo creativo de apoyo en otro post porque sabemos que, si te relacionas con personas que usan su creatividad, influirán positivamente en la tuya.

Quizá no sean tus compañeros para toda la vida o ni siquiera has encontrado a tus colaboradores ideales, pero seguro que encuentras a un grupo de personas (quizá con carácter voluntario) que creen en la misma idea que tú y están dispuestos a dedicarle tiempo y energía. O que simplemente están dispuestos a escucharte y a darte su opinión.

# Reformula los problemas

Cuando nos enfrentamos a un problema, y la solución puede dar lugar a algo innovador, la primera tentación es quedarnos con la primera formulación. Por ejemplo: ¿cómo podemos aligerar el peso de una aspiradora?

Sin embargo, expresar o enunciar el problema de otra forma puede abrirnos caminos insospechados en otra dirección. Para la primera pregunta, seguramente pensemos en materiales, menos piezas… Pero si cambiamos el planteamiento a cómo podemos hacer que una aspiradora sea más cómoda para una persona mayor, al redefinirlo, ampliamos las posibilidades. Quizá ya no sea una cuestión de peso, sino de forma o de tamaño, y la solución puede ser distinta.

# Decide ser creativo

Puede que suene un poco incongruente con la filosofía que rige este blog (todos somos creativos), pero para superar ese miedo escénico a innovar es adecuado tomar la decisión consciente de ser creativo, de explorar y explotar esa creatividad que cada uno de nosotros tiene.

Y no siempre tiene que significar empezar de cero o ser un creador único y original. Añadir lo que uno puede aportar o hacer una contribución creativa, por mínima que sea, es ser creativo. Y serlo de forma consciente y deliberada, con confianza, constituye un primer paso.

Seguro que si te propones hacer fotos bonitas con el móvil, lo consigues.

Es posible que, pese a la voluntad de ser creativo, la creatividad se resista, pero si no tomas la decisión, seguro que entonces no surgirá ninguna chispa.

# Hazte explorador

O piensa como una persona que viaja.

Cuando nos trasladamos a otro país, o a otra ciudad, se nos abre la mente. Suena a cliché, sí, pero es verdad. En un viaje, solemos convertirnos en una especie de Sherlock Holmes que observa con atención e intensidad todo lo que le rodea.

En nuestra vida diaria, en cambio, solemos ir a ciegas. Apoderados por la rutina, apenas nos damos cuenta de lo que tenemos alrededor ni de sus cambios.

Para plantar una primera semilla de innovación, debes adoptar una mentalidad de principiante. Para que, como a los niños, todo te parezca nuevo.

Ese redescubrimiento de los que nos es familiar con ojos renovados es un arma poderosa para intuir dónde se puede innovar. Adoptando esa mentalidad del viajero o del principiante, apreciarás muchos detalles que normalmente habrías pasado por alto. Como dijo el científico y premio Nobel Linus Pauling,

“La manera de conseguir buenas ideas es conseguir un montón de ideas y desechar las malas”

Y no tengas empacho en mirar hacia otros sectores en busca de ideas ni en compartir esas ideas con otros o con tu equipo.

Stephen Covey, el autor del popular “Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva”, define esta actitud como la mentalidad de la abundancia. Los que la tienen creen que existe mucho de todo, incluidas las ideas, y para ellas siempre existe la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades. No seas tacaño con tus ideas.

# Sueña despierto

Soñar despierto tiene mala reputación, pero también contribuye a que uno sea más creativo y a perder el miedo a innovar.

Si nos centramos demasiado en buscar una solución, hasta obsesionarnos, nos bloquearemos. Por ello, puede ser necesario a veces recurrir a una atención relajada. Sin llegar a la meditación, es un estado en el que el problema está en nuestra mente, pero no en primer plano. Es lo que suele pasar, por ejemplo, cuando se nos ocurren ideas en la ducha, caminando, o al volante mientras conducimos.

Si te encuentras atascado con un problema, desconecta un rato (unos veinte minutos, por ejemplo) y puede que la solución llegue de pronto, cuando desaparece la presión.

# Hazte amigo del usuario final

La frase es un poco exagerada. No hace falta que llegues a ese extremo, pero sí trata de empatizar con él o ella.

¿Qué significa esto en innovación y creatividad? Consiste en la habilidad de ver una experiencia a través de los ojos de otra persona.

Ponerse en la piel del otro para entender mejor sus aspiraciones, necesidades y frustraciones, auténticos cimientos sobre los que construir una propuesta de valor que sí sea aceptada por el mercado. En un post anterior incluimos 5 pasos para aplicar la empatía en procesos de innovación.

Y para perder el miedo a la innovación, puedes empezar por esta investigación parecida a la antropología para reunir ideas inspiradoras al principio del proyecto, y también para validar conceptos o prototipos.

Sobre Repensadores

Repensadores puede ayudarte a dar esos primeros pasos en tu organización, con apoyo y guía profesionales, para salvar ese primer miedo a innovar.

Repensadores te presta apoyo para repensar productos, servicios, organizaciones públicas y privadas, procesos, territorios y trayectorias profesionales, pudiendo también participar en procesos de ideación, creación e innovación. Estamos especializados en la puesta en marcha y coordinación de los proyectos de repensamiento y creatividad empresarial, acompañando al cliente desde el origen de la idea.

Para solicitar más información, envíanos un email a info@repensadores


Ilustración: elaboración propia a partir de Flickr / Marco Colin (CC BY-NC 2.0).

 

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