¿Qué rasgos o características puedo utilizar como indicadores de que estoy desarrollando la creatividad en mi empresa u organización? ¿Se pueden fijar objetivos en creatividad?

Estas son preguntas habituales que nos plantean repetidamente muchos empresarios con los que nos relacionamos en Repensadores, fundamentalmente propietarios de una pyme o microemprendedores.

objetivos en creatividad

Para ayudarles, nos dimos cuenta de que se necesitaba encontrar indicadores básicos y que siempre pudieran tener en la mente para saber si estaban bien enfocados a la hora de entrenar la actitud, la predisposición y, sobre todo, el aporte de ideas diferentes.

Hay una imagen estereotipada (que nosotros utilizamos también de cuando en cuando) que representa a la creatividad como una bombilla, cuando en realidad no es tan habitual.

Existe la creencia de que la creatividad es sólo inspiración, que sólo surge cuando se dan las circunstancias apropiadas, que no puede ser provocada.

Quizá sea conveniente recordar que la creatividad no sólo se puede impulsar, sino que también se puede medir, y hacerlo hacia una determinada meta u objetivo.

En un post anterior, ¿Cómo sé si estoy desarrollando la creatividad en mi empresa o no?, ya avanzamos cuatro características para testar la creatividad en una organización, pero hoy añadimos algunas métricas más que pueden servir para establecer objetivos, medirlos y, si cabe, mejorarlos:

  • Número de contactos externos (con personas de fuera de la organización, porque la diversidad está estrechamente ligada con la calidad de las ideas).
  • Número de empleados involucrados en la generación de ideas. Quizá haya resistencia al principio, pero si el interés y la participación crecen entre el personal, será buena señal.
  • Número de usuarios o consumidores que participan en co-creación. Por ejemplo, si la organización o empresa optan por los hackatones, medir la participación es un indicador.
  • Porcentaje de tiempo que los empleados dedican a trabajar en sus propios proyectos. Para incorporar este indicador, en la empresa debe aplicarse esta filosofía, que han puesto en práctica grandes organizaciones como 3M o Google, aunque que no es muy frecuente aún fuera de ese ámbito.
  • Número de sesiones de creatividad o de generación de ideas llevadas a cabo
  • Número de ideas generadas en las sesiones de creatividad
  • Número de ideas validadas como potenciales conceptos de productos o servicios o nuevos modelos de negocio.
  • Número de pruebas o test de mercado llevadas a cabo.
  • Rendimiento o desempeño de las nuevas ideas al hacer prospección en el mercado.
  • Número de patentes solicitadas.
  • Número de prototipos que han sido ensayados.

Estos indicadores deberían formar parte del plan de innovación de la empresa, esa hoja de ruta para la puesta en marcha, seguimiento y evaluación de la estrategia en esta materia .

Es importante establecer objetivos, pero es esencial también poner los recursos necesarios para estimular el proceso, ya sean humanos, materiales o económicos, porque así se multiplicarán las posibilidades de que surjan grandes ideas que acaben siendo grandes innovaciones.

En el mundo empresarial, fijar objetivos puede servir para que los líderes o directivos, no siempre convencidos de la importancia de la creatividad, confíen más en ella. Si ven resultados, se sentirán motivados para introducir nuevas formas de estimular y generar esa atmósfera que hace falta para generar la creatividad.

Se sentirán más predispuestos a explorar nuevos caminos que acaben provocando esas “colisiones fortuitas” que están en los cimientos de las ideas originales de las que habla Steven Johnson en su libro “Where good ideas come from”.

Reconocerán y apoyarán a quienes tengan una mayor propensión o inclinación creativa. Organizarán y pondrán en la agenda sesiones dedicadas a la generación de ideas. Se dedicará tiempo y recursos a formar a los empleados en técnicas creativas. El trabajo en equipo se enfatizará frente al individual. Las ideas serán de propiedad colectiva e interiorizadas colectivamente también. El fracaso de esas nuevas ideas se tolerará mejor e incluso se apoyará.

En definitiva, se pueden establecer objetivos en creatividad. Es recomendable hacerlo. Porque al medirlos y contrastar su progreso, se estará también dando argumentos para que la creatividad adquiera un mayor protagonismo en la organización o empresa.

Te hemos dado algunas ideas, pero tu experiencia es importante para nosotros, y también para otros lectores de nuestro blog. ¿Fijas objetivos de creatividad en tu organización? ¿Son los mismos que mencionamos en este post? ¿Son otros diferentes? ¿Cuáles propones tú? Por favor, ayúdanos con tus comentarios. ¡Gracias!

Sobre Repensadores

Repensadores te presta apoyo para repensar productos, servicios, organizaciones públicas y privadas, procesos, territorios y trayectorias profesionales, pudiendo también participar en procesos de ideación, creación e innovación. Estamos especializados en la puesta en marcha y coordinación de los proyectos de repensamiento y creatividad empresarial, acompañando al cliente desde el origen de la idea.

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Ilustración: elaboración propia a partir de The Noun Project / Gregor Cresnar.

 

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