La digitalización está en boca de todos. No hay evento que se precie que no trate de esta cuestión. Y probablemente sea necesario, dada la baja penetración de las tecnologías digitales en la empresa española.

Las industrias culturales no son ajenas a esta transformación. Es más, alguno de los sectores que forman parte de ellas, como es la música, fue uno de los primeros en experimentar cambios de gran calado con el surgir lo digital.

digitalización e industrias creativas y culturales

Y los efectos fueron dramáticos. Según algunas estimaciones, las ventas de música analógica o física de desplomaron alrededor de un 60% entre 2000 y 2015.

Sin embargo, la digitalización no ha destruido el sector, aunque sí lo ha transformado radicalmente y la industria musical ha liderado la adaptación digital. Los modelos de negocio en torno a la propiedad (ventas físicas y descargas) han dado lugar a soluciones basadas en el acceso, como ocurre con el streaming.

Pocos sectores han sabido encontrar nuevas formas de monetizar el contenido online como el musical. Los músicos, por su parte, han potenciado los tours y las actuaciones en directo, y se han esforzado por ampliar su base de fans a través de canales como las redes sociales.

La digitalización ha afectado a la industria creativa y cultural, sobre todo a su cadena de valor. Y este es el tema que se analiza a fondo en el estudio “Mapping the creative value chains – a study on the economy of culture in the digital age”, realizado para la Comisión Europea por Idea Consult, Kea European ArrairsSMIT – Vrije Universidad de Bruselas.

Repasamos en este post algunas de sus principales conclusiones, en forma de retos a los que se enfrentan, porque creemos que pueden ser de utilidad para todos aquellos que estén en la industria creativa y cultural o se estén planteando emprender en este sector.

# Imbricación y convergencia

La colaboración entre actores o agentes de la cultura no es nueva. De hecho, tradicionalmente han tenido un carácter más abierto, más permeable que otros sectores. Pero con la digitalización, la integración en la cadena de valor es más intensa que nunca. Algunos sectores han sido más proclives a la interrelación con otras actividades económicas (los videojuegos, por ejemplo, en el campo de la salud con los serious games o la televisión y las empresas de telecomunicaciones), mientras que otros lo han sido menos (las artes visuales).

En este blog hemos abordado el trabajo en red en la industria creativa, con sus pros y sus contras. En la misma línea, el estudio señala que la falta de recursos financieros y de habilidades en gestión que muestran las industrias creativas puede suponer un obstáculo para el pleno aprovechamiento de esta convergencia, ya que las sitúa en un plano de inferioridad.

Otro reto al que se enfrentan los proyectos más innovadores y creativos, que a menudo beben de dos o más sectores es que pueden no encajar en las clasificaciones tradicionales, por la rigidez de la normativa, que siempre va un paso por detrás de la realidad y de la innovación.

# La prevalencia de los mercados bilaterales

Según el estudio, las industrias culturales y creativas se organizan cada vez más en los denominados two-sided markets, como otros muchos sectores, en los que nuevas empresas online desempeñan el rol de plataformas que sirven de intermediarios entre diferentes categorías de usuarios (por ejemplo, los anunciantes y los lectores en el caso de la publicidad).

Estos intermediarios online proporcionan servicios como búsquedas, e-commerce, redes sociales o cloud computing, y tienen distintos tamaños y formas.

Este tipo de mercados suelen caracterizarse por el dominio de una única plataforma o de unas pocas, en un fenómeno que se dado en llamar economía de plataformas y en el que Europa se está quedando atrás, frente a la pujanza de Estados Unidos.

En el caso de la televisión, por ejemplo, plataformas como Netflix afectan a la industria televisiva, tanto pública como privada, que encuentra dificultades para competir en términos de cantidad y calidad de contenidos.

El estudio cita también el caso de Europeana y Google Art Project en materia de patrimonio cultural, que quizá no son plataformas tal y como las entendemos, pero también abren nuevas posibilidades para las industrias implicadas.

Entre los riesgos de estas plataformas está su carácter dominante, que puede favorecer la imposición de normas y condiciones abusivas a sus usuarios. Su poder de negociación frente a las pequeñas empresas productoras es inmenso.

# Digitalización y nuevas oportunidades para creadores

La digitalización ha supuesto la entrada de nuevos actores en el ecosistema de la industria creativa, que no sólo proporcionan infraestructuras, sino que prestan también servicios, venden contenido digital o son nuevos canales de comunicación, como ocurre con las redes sociales. Muchos actores tradicionales han visto cambiar su papel tras muchos años consolidados.

También hemos sido testigos de cómo se producía un cambio en la forma de consumir, con nuevas fórmulas como el streaming frente a la propiedad del producto.

Otra mutación es la desintermediación, que ofrece (y obliga) a los creadores a ser más autónomos y autosuficientes, desempeñando varios roles a la vez como emprendedores. Les abre la posibilidad de estar más próximos a sus clientes o consumidores. Un mejor y más barato acceso a la tecnología les permite auto-producir su trabajo. Pensemos por ejemplo en la impresión 3D y su impacto en la artesanía y las artes visuales.

En sus manos está también la difusión y comunicación de sus trabajos a través de herramientas online sin mucho coste más allá de su propio tiempo, esfuerzo y dedicación. El crowdfunding es una puerta abierta a captar fondos para financiar sus proyectos.

Está claro que son todas oportunidades muy valiosas surgidas gracias a la digitalización. Pero también tiene su lado más oscuro en las nuevas formas de trabajo, más flexibles sí, pero más inestables y que no garantizan unos ingresos regulares y suficientes para vivir.

# Remuneración de la creación, transparencia y gestión de los derechos

En la sociedad del conocimiento y la economía creativa, basada en recursos intangibles, la propiedad intelectual y su protección es vital. Pero en el mundo digital, su cumplimiento se ha convertido en algo problemático.

Además de que las posibilidades para el uso ilegal de productos con copyright han aumentado, el estudio refleja la preocupación por el reparto equitativo del valor que genera la producción y distribución de los contenidos digitales, de forma que los creadores que están en el origen perciban su justa recompensa.

En conexión con esta cuestión está la falta de transparencia en los flujos de pagos, que requeriría el desarrollo de nuevos modelos innovadores para una gestión de la propiedad intelectual más simplificada.

Es interesante el ejemplo de la empresa Kobalt Music Group, que ofrece a artistas, cantantes y editores acceso a la gestión de sus propios derechos de autor mediante una tecnología que trackea su trabajo ya sea en streaming, en televisión o incluso en plataformas piratas, en un intento por acercarlos a sus productos en la cadena de valor.

# Diversidad cultural

La diversidad cultural es un componente fundamental de la identidad europea.

El impacto de la nueva situación del mercado fruto de la digitalización es ambiguo, según las conclusiones de este estudio. La tecnología digital podría modificar el equilibrio actual a favor una mayor diversidad cultural. Las limitaciones físicas y las barreras de entrada se han reducido en algunos casos. Una mayor diversidad de producción y consumo cultural es posible, y la propia digitalización implica la posibilidad de derribar fronteras para la circulación de contenido cultural.

Por otro lado, una mayor disponibilidad de contenido diverso no se corresponde necesariamente con una mayor visibilidad, descubrimiento de contenidos y, por ende, accesibilidad, teniendo en cuanta la gran diversificación que existe en Europa. Es más, la tendencia es a la concentración, en detrimento de creadores e intermediarios tradicionales.

Puedes descargarte el informe completo en la web de publicaciones de la Unión Europea (en inglés).

Si tu empresa pertenece al sector de las industrias creativas y/o culturales o te planteas emprender en él con un proyecto innovador, te recomendamos el Programa Executive de la Red de Industrias Creativas, cuyo director es Juan Pastor Bustamante.

Sobre Repensadores

Repensadores te presta apoyo para repensar productos, servicios, organizaciones públicas y privadas, procesos, territorios y trayectorias profesionales, pudiendo también participar en procesos de ideación, creación e innovación. Estamos especializados en la puesta en marcha y coordinación de los proyectos de repensamiento y creatividad empresarial, acompañando al cliente desde el origen de la idea.

Para solicitar más información, envíanos un email a info@repensadores o llámanos al +34 669 579 869

Ilustración: elaboración propia a partir de StockSnap.io / Patrick Tomasso (CC0 License)

 

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