Café para todos en la administración pública

Innovacion y creatividad Blog sobre innovacion, creatividad y emprendiemiento

 

¿Tendría algún sentido encontrarnos actualmente alguna empresa privada en la que las diferentes actuaciones, acciones, esfuerzos, habilidades, actitudes y conocimientos de los empleados tuvieran una misma respuesta por parte de la compañía?

Pues no parece muy lógico ya que las consecuencias de tratar de la misma manera el diferente nivel de desempeño de los empleados, provocaría por una parte que los empleados con alto potencial al no ver respuesta ante sus resultados se cambiarían de empresa, dejando sin el llamado “personal con talento” a la misma.

Por otra parte las personas con un desempeño correcto con lo exigido a su puesto de trabajo y que son el mayor porcentaje dentro de las organizaciones, al ver que no se diferencia entre su óptimo desempeño y el desempeño por debajo de lo exigido se desmotivarían pasando en un gran porcentaje a la inacción, disminuyendo su desempeño y con ello los resultados de la compañía.

Por último el colectivo de personal que no cumple con su trabajo y que posee un desempeño profesional por debajo de lo esperado, al ver que no se reacciona ante el mismo, vería reforzados sus argumentos para continuar con sus conductas, sirviendo además de difusor y contaminador de dicha práctica a un colectivo mayor de empleados.

Claramente no parece lógico pensar que en una compañía privada funcione el café para todos y que no existan diferentes respuestas ante los diferentes grados de desempeño de sus empleados.  Ya que esta práctica repercutiría directamente en los resultados económicos, ningún empresario o accionista permitiría una disminución de beneficios provocado por esta mala gestión de los recursos humanos.

¿Por qué entonces lo que es impensable para las empresas privadas, es la tónica habitual para el ámbito público? Ámbito que actualmente es el empleador del 20% de la población activa, y sobre los que todos los españoles somos tanto “accionistas” como “clientes”.

Pues bien los mismos argumentos que utilicé anteriormente para ilustrar lo absurdo que resultaría que una empresa privada gestionara a su capital humano desde la perspectiva de la igualdad, es la práctica habitual dentro de la administración pública. Los gestores de la función pública (Recursos humanos en la administración) no han implantado ninguna herramienta que consiga medir el desempeño de los funcionarios y cuyos resultados sirvan de base para implantar otra serie de políticas que ayuden a premiar la excelencia, como por ejemplo la formación, el desarrollo profesional o la retribución.

Se considera que el no diferenciar entre los empleados públicos es lo justo y lo socialmente correcto, pero al contrario al no diferenciar y tratar a “buenos” y “malos” de la misma manera obtenemos dos respuestas claras: LEGO STAR WARS: THE SKYWALKER SAGA All Cutscenes (Game Movie) 4K 60FPS Ultra HD

  • Cargamos de argumentos a los “malos” para seguir actuando como frenos, reforzando sus comportamientos.
  • Provocamos que ese gran porcentaje de profesionales que trabajan en la administración pública y que intentan mostrar su potencial y su rendimiento, se desmotiven al ver como su esfuerzo no sólo no es reconocido y recompensado sino que se valora de la misma forma que el trabajo del mediocre.

Y como conclusión provocamos que el número de “frenos” (aquellos que no sólo no tiran del carro sino que ponen piedras en el camino para no conseguir evolucionar y mejorar) se extienda como una mancha de aceite dentro de los funcionarios. Provocando que el número de “motores” (aquellos que quieren mejorar y evolucionar a través de sus acciones y desempeño) vean frustradas sus intenciones de mejora, cayendo en el desaliento y sumándose al número de colectivo “pasivo” (que no frena pero que tampoco es motor del cambio) y provocando el efecto halo de la administración pública.

Si el café para todos no tiene sentido en la empresa privada, tampoco se sostiene en la administración pública, siendo necesario implantar políticas que midan el desempeño de los empleados públicos y crear políticas de RRHH que gestionen los diferentes resultados.

Evitando la injusticia de respuestas globales de gestión de personal como la actual bajada de sueldos a los funcionarios, en el que el único criterio utilizado ha sido la diferencia de la masa salarial del funcionario para aplicarle uno u otro porcentaje. Bajando de la misma manera el sueldo de aquel empleado público que realmente desarrolla su trabajo de manera excelente de aquel otro que no lo hace, siendo este un claro ejemplo de la política de la “no diferenciación e igualdad” de la administración pública.

Por otra parte este cambio debería de ser impulsado desde la sociedad, ya que al igual que en las empresas privadas los dueños o accionistas quieren mejorar sus resultados económicos, todos los ciudadanos somos “accionistas” de los servicios públicos y deberíamos exigir una mejor gestión en los mismos, y eso pasa por tener los mejores funcionarios y gastar el dinero público en aquellos funcionarios que realmente desarrollan su trabajo de tal forma que mejoran el servicio, y no en todos independientemente de la calidad del trabajo y del desempeño del funcionario.

Café para todos en la administración pública

MÁS INFORMACIÓN

El contenido original se encuentra en https://hrlab.escafe-para-todos-en-la-administracion-publica
Todos los derechos reservados para el autor del contenido original (en el enlace de la linea superior)
Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail bitelchux@yahoo.es y retiraremos este contenido inmediatamente

Top 20