Estamos un poco alarmados. Hace unos días leíamos una noticia que nos tiene preocupados en Repensadores. Según la encuesta Free the Creative, realizada por iStock by Getty Images entre 400 creativos de Estados Unidos y Reino Unido durante la Advertising Week 2013 en Nueva York, estos profesionales encuentran serias dificultades a la hora de crear campañas creativas y efectivas. El informe revela que la falta de inspiración, la financiación y el tiempo pueden ser los tres principales escollos que obstaculizan y frenan la creatividad. Para colmar el vaso, la mitad de los encuestados cree que la creatividad está estancada o poco valorada dentro de su profesión.

No sabemos si el estudio estará en lo cierto, pero sí que entre nuestros lectores hay muchas personas para quienes la creatividad es un elemento importante en su vida laboral y otras que tratan de aplicarla con ahínco en sus oficinas, empresas o lugares de trabajo. También somos conscientes de que estamos en la recta final del año, un periodo en el que hay mayor presión y urgencia por cerrar capítulos o concluir proyectos.

No olvidemos que, cuando nos referimos a la capacidad creativa, no se trata tanto de aprender una forma de pensar nueva como de activar un estilo de pensamiento que tenemos bloqueado o aletargado. Al igual que necesitamos mantener activos y tonificados los músculos de nuestro cuerpo para que no acaben atrofiándose, nuestra capacidad creativa también precisa mantenimiento y entrenamiento para que esté en plena forma.

Por todo ello, vamos a dedicar este post a ofreceros unas sencillas recomendaciones para activar vuestra creatividad. Un sencillo kit compuesto de herramientas y tareas que podéis incorporar a vuestra agenda diaria.

El kit está formado por los siguientes recursos:

  • Actividad física
  • Respiración
  • Hábitos creativos
  • Icosistemas
  • Aficiones para estar conectado (flow)

Actividad física

Los mejores deportistas y creativos de cualquier disciplina, en momentos de nerviosismo, son capaces de gestionar sus emociones y competir y trabajar en apariencia relajados. Esto es posible gracias a la preparación física y técnica, que les ayuda a rendir mentalmente en mejores condiciones. Pero la clave está en el entrenamiento: practicar, practicar y practicar.

No os vamos a pedir que os convirtáis en deportistas de alta competición, pero sí que llevéis a cabo alguna actividad física por mínima que sea. La más simple y sencilla –y barata- es caminar, que reduce el estrés y es muy recomendable cuando se necesita reflexionar o aclarar las ideas. Cuando sintamos necesidad y especialmente ante bloqueos creativos, caminemos, aunque lo ideal es practicar al menos una o dos veces por semana de forma regular durante 45 minutos como mínimo.

Respiración

Al igual que ocurre con la creatividad, la respiración es una función que hacemos correctamente y de forma natural al nacer y que con los años vamos ejercitando peor. La respiración que recomendamos practicar es la que se conoce comúnmente como abdominal. Es un tipo de respiración que se emplea en meditación y en algunas artes marciales.

Es aconsejable practicar la respiración en los momentos que estamos definiendo nuestros retos creativos, cuando queremos activar procesos menos conscientes de pensamiento y en la puesta en marcha de nuestras ideas o cuando estamos muy nerviosos y no podemos concentrarnos. También es muy útil en los momentos en que nos sentimos cansados.

Hábitos creativos

En 2000, con motivo del Día Mundial de la Creatividad –que para quienes no lo sepan es el 21 de abril-, un grupo de amigos del mundo de la creatividad, como Marga Íñiguez, David Díez (actual director de neuronilla.com) y Proyecto Vacas y Creativitat, presentamos un decálogo de consejos prácticos para que cualquier persona pudiera conectar con su capacidad creativa e incorporar sencillos hábitos creativos.

Citamos aquí algunos de ellos:

  • Registrar las ideas. Llevar siempre con nosotros un dispositivo que nos permita anotar las ideas para repasarlas cuando nos enfrentamos a nuevos retos creativos.
  • Celebrar la creatividad. Siempre que veáis en los demás o en vosotros mismos una respuesta creativa reforzadla positivamente.
  • Renovar aquellas cosas que dejan de cumplir su función o que forman parte de nuestra rutina pero nos aportan poco o nada. Los estímulos nuevos mantienen activa nuestra capacidad creativa. Cambiar la decoración de nuestro despacho, conocer gente nueva.
  • Sí y… + Por qué. Tomad conciencia de cuantas veces reaccionáis con un no inicial o un “es que” o un “por qué” ante las ideas o sugerencias nuevas. Intentad cambiar el no por sí y añadid “¿cómo lo haría?”, sí y “¿de qué forma podemos mejorar?”.
  • Ying Yang. Os invitamos a que incorporéis en vuestra actitud diaria la idea de que, entre el blanco y el negro, hay una gama de grises muy amplia y, como apunta el famoso símbolo del ying yang, en el negro hay un poco de blanco y en el blanco hay un poco de negro.
  • Evaluar y no juzgar. Muy vinculado con lo anterior, tendemos a juzgar o prejuzgar las personas, los productos, los servicios. Quizá evaluemos un servicio como no innovador, pero si trabajamos en él, podemos llegar a cambiarlo y que lo sea. Intentad transformar vuestros juicios en evaluaciones y comprobaréis que vuestra empresa se vuelve más dinámica.
  • Retos creativos. Si logramos marcarnos retos singulares en nuestra práctica diaria nos será más fácil después hacerlo en nuestra empresa. Estos retos pueden ir desde planificar un viaje o cómo pasar la tarde del domingo hasta elegir una actividad formativa.

Icosistemas

A la hora de entrenar la creatividad normalmente se centra la atención en la persona y en el proceso, pero no se suele tener en cuenta el entorno. En Repensadores desde hace años trabajamos con el concepto de icosistema, entendido como los entornos en los que se dan las condiciones para imaginar, crear e innovar.

Hay que intervenir en el espacio físico interno y externo. Del primero ya hemos hablado en este blog, pero también conviene actuar en el espacio físico externo, interactuando con otras empresas innovadoras o implicándonos en la comunidad en la que estamos. Recordad las tesis sobre ciudades creativas de Richard Florida que tratamos en el post anterior.

También por lo que respecta a las personas, hemos de trabajar sobre el icosistema interna y externamente. Las organizaciones deben contar con personas de faciliten y dinamicen la creatividad y es importante que no sólo se preocupen de las ideas sino de quienes las aportan.

Aficiones para estar conectado (flow)

Normalmente se identifica tener aficiones o viajar con la desconexión, cuando realmente en esos momentos solemos estar conectados con todos los sentidos centrados en la tarea. Nos encontramos en estado de flow. Miháli Csíkszentmihályi, uno de los más destacados investigadores del mundo en psicología positiva, define flow como “un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo”.

Es curioso comprobar como muchos creativos tienen aficiones además de su actividad, ya sea tocar un instrumento musical, pintar o practicar montañismo, que suelen mantener porque lo consideran parte de su trabajo.

El estado de flow se da en la actividad profesional también, pero por la dinámica de la tarea, es más complicado, debido a las continúas interrupciones: correos, llamadas, reuniones… Por eso cuanto más experimentéis el estado de flow en vuestras aficiones, más podréis concentraros y reproducirlo en contextos profesionales.

¡A practicar!

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