Para crear e innovar primero necesitamos imaginar. Y ahora que llegan las vacaciones, es buen momento para poner la imaginación a trabajar. El buen tiempo, el ambiente más distendido, la naturaleza o viajar a otro lugar contribuyen a potenciar nuestra creatividad. La imaginación debería usarse más en la gestión empresarial, no sólo recurrir a ella para pagar las nóminas y las facturas al final de cada mes. Te proponemos un ejercicio creativo y sencillo para fantasear y proyectar el futuro de tu empresa u organización. Un futuro innovador y creativo. ¿Preparado?

ejercicio creativoEl objetivo de este ejercicio es que visualices un escenario ideal: cómo te gustaría que fuera tu empresa desde el punto de vista de creatividad e innovación. Si es una meta que te resulta grata o es deseable para ti, te resultará más fácil alcanzarla.

Una característica básica de la visualización es que predomina la no verbalidad. Si en el pensamiento se da prioridad a los componentes no verbales y visuales sobre los verbales, se logra mayor rapidez y versatilidad. La visualización es una poderosísima herramienta en la gestión empresarial. Ser capaz de imaginar un sueño, compartirlo y trabajar hasta que se cumpla está al alcance de todos.

Instrucciones para llevar a cabo el ejercicio creativo sobre un futuro innovador

  • Relájate y no te obsesiones con construir tú mismo ese escenario, deja que aparezca en tu imaginación.
  • Desconecta el teléfono móvil y, si llevas traje o ropa que te oprime, aflójalos y ponte cómodo. Mejor si vistes un atuendo informal.
  • Localiza un espacio que no te distraiga mucho, el ejercicio no te llevará más de 15 minutos. Después de mucha práctica, podrás hacerlo en un avión y en cualquier otro lugar público e incluso concurrido. Si no tienes experiencia, es recomendable practicarlo con los ojos cerrados, pero cuando te habitúes también podrás hacerlo con ellos abiertos.
  • Puedes pensar en tres escenarios para tu empresa: a un año vista, a tres años vista o con una perspectiva de cinco años; o también pensar en uno de ellos solamente. En este ejemplo utilizaremos la expectativa a tres años.
  • En primer lugar, define el foco creativo y repítetelo a ti mismo: ¿Cómo me gustaría visualizar la situación de mi empresa desde el punto de vista de creatividad e innovación dentro de tres años?
  • Después, conecta con la respiración. Simplemente centra tu atención en cómo inspiras y expiras. Si no logras visualizar nada las primeras veces, no te preocupes; es normal, sigue conectando con la respiración y vuelve a repetirte a ti mismo el foco creativo. Si hay imágenes que te distraen, déjalas pasar como si fueran nubes, pero no te quedes enganchado a ellas. Cuando uno no está acostumbrado a relajarse, el cerebro intenta retornar al estado de alerta.
  • Imagínate ahora que entras en tu empresa cuando han transcurrido esos tres años.
    • Primero centra la atención en la vista: las paredes, los colores, cómo ves los espacios, la atmósfera, cómo notas a las personas que trabajan en ella. Intenta advertir los detalles: mobiliario, vestimenta y también en las sensaciones. Fíjate si los productos que vende tu empresa están a la vista: ¿son creativos e innovadores? Si prestas servicios intenta imaginarlos, fantasea sobre cómo los emplean sus usuarios.
    • A continuación concéntrate en lo que oyes: ¿Qué sonidos percibes? ¿Cuáles son las conversaciones que escuchas paseando por tu empresa? Centra tu atención en cualquier grupo de personas que estén trabajando allí ¿Qué diálogos tienen? ¿De qué están hablando?
    • Si crees que en tu empresa, debido a su actividad, el olfato puede ser un elemento importante, trabaja con él en la visualización: ¿Qué olores desprende el espacio? ¿Y las oficinas o las áreas destinadas a la producción? ¿Cómo huelen tus productos?
    • Repite la operación con el tacto: palpa los productos. ¿Qué sensaciones te transmiten? Haz lo mismo con el mobiliario de oficina.
    • Pasemos el gusto: si tu empresa pertenece al sector agroalimentario, a la hostelería o la restauración, puedes alargar este paso. ¿A qué saben tus productos? ¿Qué sensaciones gustativas desprenden?

En general, intenta sentir la experiencia de lo que estás visualizando ¿Te encuentras en una atmósfera creativa e innovadora? Si echas en falta algún elemento para que ese entorno sea más creativo e innovador ¿cuál sería?

Para ir concluyendo con la fase de imaginación, trata de dibujar lo que has visualizado, aquello que tu imaginación ha creado sobre el futuro innovador de tu empresa. Si quieres, escribe adjetivos o verbos acompañando a las imágenes. Si no te sientes cómodo dibujando, intenta ponerlo por escrito, pero recuerda que así puedes perder mucha información visual.

Si hay más socios en la empresa, puedes hacer este mismo ejercicio con ellos o ellas, de forma simultánea o en otro momento, pero luego compartid vuestras respectivas visualizaciones y comentadlas. También es enriquecedor practicarlo con empleados, clientes, proveedores…

Y recuerda que en Repensadores podemos ayudarte a organizar sesiones de creatividad en tu empresa que complementen este ejercicio. Pídenos información en el email info@repensadores.es

Ilustración: elaboración propia a partir de Flickr/Mauricio Pesce (CC BY 2.0).

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